La relación de triangularidad entre lo auténtico, lo inauténtico y la decisión en la obra Ser y tiempo de Martin Heidegger
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Universidad Católica Luis Amigo.
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La analítica existencial del Dasein en Ser y tiempo , nos descubre el hecho de que este es un ente ontológicamente particular con respecto a los demás. El Dasein es el único ente entre todos los entes que puede preguntarse por su S er , por su fundamento ontológico. La experiencia singular de arrojado, de eyecto y proyecto al mundo, pone al Dasein en una situación única y a la vez de constante tensión espiritual, porque gracias a su particularidad ontológica, se sabe finito y experimenta el mundo siempre a través de una forma de ser y una disposición anímica. Este trabajo se enfoca específicamente en las dos grandes formas de ser que tiene el Dasein en su estar - en - el - mundo, que son la forma de ser auténtica e inauténtica , y en la decisión entre ambas a la que se enfrenta el Dasein una vez ha sido reclamado por la voz de su conciencia al ser la angustia despertada en su disposición anímica. La propuesta central de est a monografía es afirmar que e xiste una relación triangular de mutua necesidad y definición entre los conceptos auténtico, inauténtico y decisión en la obra de Martin Heidegger Ser y tiempo . Las sutilezas de esta relación debe n ser abordada s a través del método fenomenológico, de modo que se haga patente el hecho de que esta triangularidad es el fundamento y condición de posibilidad de la investigación misma del ser del ente. La fundamentación teórica de este trabajo pasa por la conversación con autores como José Gaos, Maria Cielo Aucar, George Steiner, Gianni Vatimo, Henri Lefebvre, Rudiger Safranski y Edmund Husserl, quienes serán de vital importancia para articular adecuadamente la propuesta descrita.
The existential analysis of Dasein i n Being and Time discloses th e fact that it is an ontologic ally distinctive entity in relation to all other beings. Dase in is the only entity among all that can inquire about it s own being. Its singular experience of thrownness , of being both thrown and projected into the world, place s Dasein in a unique situation of constant spiritual tension, because , owing to its ontological particularity, it knows itself as finite and always experiences the world through a specific mode of being and an at tunement. This study focuses on the two fundamental modes of being that characterize Dasein in its being - in - the - world : the authentic and the inauthentic . It also examines the decision between them, which Dasein confronts once it has been summoned by the call of conscience t hrough the awakening of Angst in its att unement. The central claim of this work is that there exists a triangular relation of mutual necessity and definition between the notions of authenticity , inauthenticity and deci sion in Martin Heidegger ́s Being and Time. The subtleties of this rela tion mus t be addressed through the phenomenological method, i n order to make evi dent that such triangula rity cons titu tes the very foundation and condition of possi bility for the inquiry of being of entities. The theoretical grounding of this work involves dialogue with authors such as Jos entre un método fenomenológico y otro lo describe muy bien Montiel (2016) cuando afirma que “Husserl describe con la ayuda de su método la manifestación de las cosas mismas, mientras que Heidegger abre interpretativo - compr ensivamente el ser del Dasein. El lema ontológico de Husserl es “ir a las cosas mismas” mientras el de Heidegger consiste en “ir al ser mismo” (p.201) 35 Las intuiciones fenoménicas son las vivencias del mundo aprehendidas en la conciencia, o en palabras de Montiel (2016), quien a su vez cita a Husserl, “La fenomenología en las investigaciones lógicas viene asumida por Husserl como “una fenomenología pura de las vivencias del pensamiento y del conocimiento” (p.290). Estas vivencias son intuiciones fenoménicas, aprehendidas en la conciencia” (P.206) 36 En consonancia con la definición de Montiel (2016) “La “noesis” es el acto mismo del pensamiento, mientras que la “noema” es el contenido del pensamiento” (p.211) 72 sentido: están más abiertos a no sólo ver los entes en su crudo estado de útiles o de Dasein que están - ahí, sino que también este Dasein está ahora abierto a preguntarse por el fundamento ontológico de todo lo que se presenta ante su conciencia. Si el Ser como fundamento es lo más cercano a la realidad última, o a la ἀ λήθεια como desocultamiento de lo que antes tan sólo se manifestaba , entonces la fenomenología, que nos permite ver los fenómenos tal y como se presentan, no sólo es adecuado al tratamiento de la triangularidad, sino completamente necesario, esto en tanto que la triangularidad es el puente de conexión entre el Dasein y la pregunta explícita por el Ser 37 . Si bien uno de los objetivos de la fenomenología cómo método es este comprender reflexivo - husserliano que es un direccionar la intencionalidad de la conciencia hacia el fenómeno en pos de una ἐ ποχή , esa reducción fenomenológica, de la mano del factor existencial que Heidegger aporta a la fenomenología, lleva la intuición fenoménica hacia la pregunta por su fundamento ontológico, es decir, por el Ser del fenómeno. Esto es lo que Severino (1987) caracterizó como un dejar - ver, propio de la ἀ λήθεια y la φαίνεσθαι propuestas por Heidegger en Ser y tiempo : En Heidegger lo que de entrada se presenta como método fenomenológico se considera también válido como relación entre el sentido no metafísico del ser y el ente. En efecto, si “fenomenología” significa dejar ver y por lo tanto dejar ser al ente que se mani fiesta, la fenomenología vuelve a proponer como método filosófico – y esto de forma refleja – la relación auténtica 73 entre el ser y el ente, donde el S er es justamente el dejar ver y dejar ser al ente. (Severino, 1987, p. 232) Montiel (2016) hace distinciones cruciales entre el método fenomenológico Husserliano y Heideggeriano, que nos son útiles para afirmar por qué ambos son fundamentales para la comprensión del problema de la triangularidad. En el caso de Husserl: La conciencia juega un rol fundamental (.) porque en ella se perciben los fenómenos. Esto significa que sin conciencia simplemente no existiría ningún tipo de conocimiento, por lo tanto, ella es la fuente por excelencia de todo tipo de percepción interna y , por consecuencia, de toda cognición. (Montiel, 2016, p. 207) El discurrir de la existencia del Dasein entre los útiles y los demás Dasein tiene vital importancia en este asunto, puesto que es en algún momento cualquiera de este estar entre los entes, sumergido en la inautenticidad de la cotidianidad media, o como diría Heidegger (1987) justamente “cuando nos rodea la tenaz trivialidad como un terreno yermo” (p.11) , la experiencia iniciática de la angustia se presenta ante la conciencia. Es en esta angustia en la que el Dasein ve de forma clara su propio huir de sí mismo, propiciando la aparición de la pregunta por la posibilidad de la vida auténtica y por consecuencia, la apertura ontológica y la necesidad de una decisión . Es aquí 74 donde necesitamos dar el salto de continuidad que Heidegger promueve con respecto a la fenomenología reflexiva Husserliana para extender el entendimiento del problema. Montiel (2016) hace evidente la particularidad del método Heideggeriano cuando afirma que al Dasein , ya abierto ante la angustia impulsada por la recién abierta conciencia de su finitud, se le hace evidente que: El Dasein contemporáneo huye de sí mismo al desentenderse de su propia existencia, de su propio S er ; meditar sobre el S e r significa predisponerse a repensar las cuestiones fundamentales que a quejan al hombre: ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy? Estas cuestiones aterrizan al hombre y le invitan indefectiblemente a tocar el cimiento o el fundamento de su propio S er (Montiel, 2016, p.205) Aquí podemos evidenciar la sensatez del giro que da Heidegger con respecto a Husserl, cuando el primero decide convertir la mecanicidad conceptual de la fenomenología atrapada en una reducción trascendental en un modo de acceso al Ser . Lo que quiere proponerse en este capítulo, es que el giro ontológico que da Heidegger con respecto a Husserl, no descalifica a este último, sino que, en el marco del problema de la triangularidad, hace que el método Husserliano sea un paso previo y necesario para introducirno s en el método Heideggeriano. Hoyos (1991) afirma que en “la fenomenología el asunto debe mostrarse así como es en sí mismo, y su modo de discurrir debe corresponder a la manera como 75 discurre la misma realidad que se está mostrando” (p.36). Este propósito debe cumplirse de manera doble en la constitución general del Dasein: en su dimensión óntica y ontológica. El fenómeno de la triangularidad atraviesa al Dasein desde su cotidianidad m edia y óntica hasta su trascender más puro en la conciencia ontológica de su finitud. Siendo esto así, el uso de ambos enfoques fenomenológicos se hace imprescindible. Esto nos deja claro también de manera complementaria que el objetivo de Heidegger con el giro ontológico que da a la fenomenología no es descalificar a Husserl, sino abrir sus horizontes de comprensión , o como diría Patocka (2005) “Las ideas fundamentales con las que trabaja Heidegger parten de esa red de estructuras, las cuales aparecen siempre bajo una nueva luz y de forma más profunda” (p.184 - 185) . En tanto se abstiene de prejuzgar, Heidegger (1993) considera a la fenomenología como “la ciencia originaria, la ciencia del origen absoluto del espíritu en y para sí” (p.15). Esto significa que la fenomenología tiene un carácter autofundante, y tiene la posibilidad de mostrar cómo ella se constituye a sí misma en sus actos de sentido. La fenomenología como método, no es auxiliar ni complementaria, sino una vía directa para tener acceso al modo en que la existencia misma se presenta ante la conciencia y se comprende. Podemos entonces cerrar este último capítulo afirmando que el problema de la triangularidad se nos muestra como algo que siempre había estado en la estructura ontológica del Dasein, y es el uso de la fenomenología en su doble vertiente Husserliana y Heideg geriana la que nos permite verla en acción, desde la cotidianidad media del Dasein hasta la aprehensión de su ser más propio. Esto nos permite 76 constatar que el método fenomenológico Husserliano y Heideggeriano, lejos de estar separados y enemistados, tienen grandes oportunidades de complementarse para dejarnos profundizar en la condición humana de formas cada vez más dinámicas.
The existential analysis of Dasein i n Being and Time discloses th e fact that it is an ontologic ally distinctive entity in relation to all other beings. Dase in is the only entity among all that can inquire about it s own being. Its singular experience of thrownness , of being both thrown and projected into the world, place s Dasein in a unique situation of constant spiritual tension, because , owing to its ontological particularity, it knows itself as finite and always experiences the world through a specific mode of being and an at tunement. This study focuses on the two fundamental modes of being that characterize Dasein in its being - in - the - world : the authentic and the inauthentic . It also examines the decision between them, which Dasein confronts once it has been summoned by the call of conscience t hrough the awakening of Angst in its att unement. The central claim of this work is that there exists a triangular relation of mutual necessity and definition between the notions of authenticity , inauthenticity and deci sion in Martin Heidegger ́s Being and Time. The subtleties of this rela tion mus t be addressed through the phenomenological method, i n order to make evi dent that such triangula rity cons titu tes the very foundation and condition of possi bility for the inquiry of being of entities. The theoretical grounding of this work involves dialogue with authors such as Jos entre un método fenomenológico y otro lo describe muy bien Montiel (2016) cuando afirma que “Husserl describe con la ayuda de su método la manifestación de las cosas mismas, mientras que Heidegger abre interpretativo - compr ensivamente el ser del Dasein. El lema ontológico de Husserl es “ir a las cosas mismas” mientras el de Heidegger consiste en “ir al ser mismo” (p.201) 35 Las intuiciones fenoménicas son las vivencias del mundo aprehendidas en la conciencia, o en palabras de Montiel (2016), quien a su vez cita a Husserl, “La fenomenología en las investigaciones lógicas viene asumida por Husserl como “una fenomenología pura de las vivencias del pensamiento y del conocimiento” (p.290). Estas vivencias son intuiciones fenoménicas, aprehendidas en la conciencia” (P.206) 36 En consonancia con la definición de Montiel (2016) “La “noesis” es el acto mismo del pensamiento, mientras que la “noema” es el contenido del pensamiento” (p.211) 72 sentido: están más abiertos a no sólo ver los entes en su crudo estado de útiles o de Dasein que están - ahí, sino que también este Dasein está ahora abierto a preguntarse por el fundamento ontológico de todo lo que se presenta ante su conciencia. Si el Ser como fundamento es lo más cercano a la realidad última, o a la ἀ λήθεια como desocultamiento de lo que antes tan sólo se manifestaba , entonces la fenomenología, que nos permite ver los fenómenos tal y como se presentan, no sólo es adecuado al tratamiento de la triangularidad, sino completamente necesario, esto en tanto que la triangularidad es el puente de conexión entre el Dasein y la pregunta explícita por el Ser 37 . Si bien uno de los objetivos de la fenomenología cómo método es este comprender reflexivo - husserliano que es un direccionar la intencionalidad de la conciencia hacia el fenómeno en pos de una ἐ ποχή , esa reducción fenomenológica, de la mano del factor existencial que Heidegger aporta a la fenomenología, lleva la intuición fenoménica hacia la pregunta por su fundamento ontológico, es decir, por el Ser del fenómeno. Esto es lo que Severino (1987) caracterizó como un dejar - ver, propio de la ἀ λήθεια y la φαίνεσθαι propuestas por Heidegger en Ser y tiempo : En Heidegger lo que de entrada se presenta como método fenomenológico se considera también válido como relación entre el sentido no metafísico del ser y el ente. En efecto, si “fenomenología” significa dejar ver y por lo tanto dejar ser al ente que se mani fiesta, la fenomenología vuelve a proponer como método filosófico – y esto de forma refleja – la relación auténtica 73 entre el ser y el ente, donde el S er es justamente el dejar ver y dejar ser al ente. (Severino, 1987, p. 232) Montiel (2016) hace distinciones cruciales entre el método fenomenológico Husserliano y Heideggeriano, que nos son útiles para afirmar por qué ambos son fundamentales para la comprensión del problema de la triangularidad. En el caso de Husserl: La conciencia juega un rol fundamental (.) porque en ella se perciben los fenómenos. Esto significa que sin conciencia simplemente no existiría ningún tipo de conocimiento, por lo tanto, ella es la fuente por excelencia de todo tipo de percepción interna y , por consecuencia, de toda cognición. (Montiel, 2016, p. 207) El discurrir de la existencia del Dasein entre los útiles y los demás Dasein tiene vital importancia en este asunto, puesto que es en algún momento cualquiera de este estar entre los entes, sumergido en la inautenticidad de la cotidianidad media, o como diría Heidegger (1987) justamente “cuando nos rodea la tenaz trivialidad como un terreno yermo” (p.11) , la experiencia iniciática de la angustia se presenta ante la conciencia. Es en esta angustia en la que el Dasein ve de forma clara su propio huir de sí mismo, propiciando la aparición de la pregunta por la posibilidad de la vida auténtica y por consecuencia, la apertura ontológica y la necesidad de una decisión . Es aquí 74 donde necesitamos dar el salto de continuidad que Heidegger promueve con respecto a la fenomenología reflexiva Husserliana para extender el entendimiento del problema. Montiel (2016) hace evidente la particularidad del método Heideggeriano cuando afirma que al Dasein , ya abierto ante la angustia impulsada por la recién abierta conciencia de su finitud, se le hace evidente que: El Dasein contemporáneo huye de sí mismo al desentenderse de su propia existencia, de su propio S er ; meditar sobre el S e r significa predisponerse a repensar las cuestiones fundamentales que a quejan al hombre: ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy? Estas cuestiones aterrizan al hombre y le invitan indefectiblemente a tocar el cimiento o el fundamento de su propio S er (Montiel, 2016, p.205) Aquí podemos evidenciar la sensatez del giro que da Heidegger con respecto a Husserl, cuando el primero decide convertir la mecanicidad conceptual de la fenomenología atrapada en una reducción trascendental en un modo de acceso al Ser . Lo que quiere proponerse en este capítulo, es que el giro ontológico que da Heidegger con respecto a Husserl, no descalifica a este último, sino que, en el marco del problema de la triangularidad, hace que el método Husserliano sea un paso previo y necesario para introducirno s en el método Heideggeriano. Hoyos (1991) afirma que en “la fenomenología el asunto debe mostrarse así como es en sí mismo, y su modo de discurrir debe corresponder a la manera como 75 discurre la misma realidad que se está mostrando” (p.36). Este propósito debe cumplirse de manera doble en la constitución general del Dasein: en su dimensión óntica y ontológica. El fenómeno de la triangularidad atraviesa al Dasein desde su cotidianidad m edia y óntica hasta su trascender más puro en la conciencia ontológica de su finitud. Siendo esto así, el uso de ambos enfoques fenomenológicos se hace imprescindible. Esto nos deja claro también de manera complementaria que el objetivo de Heidegger con el giro ontológico que da a la fenomenología no es descalificar a Husserl, sino abrir sus horizontes de comprensión , o como diría Patocka (2005) “Las ideas fundamentales con las que trabaja Heidegger parten de esa red de estructuras, las cuales aparecen siempre bajo una nueva luz y de forma más profunda” (p.184 - 185) . En tanto se abstiene de prejuzgar, Heidegger (1993) considera a la fenomenología como “la ciencia originaria, la ciencia del origen absoluto del espíritu en y para sí” (p.15). Esto significa que la fenomenología tiene un carácter autofundante, y tiene la posibilidad de mostrar cómo ella se constituye a sí misma en sus actos de sentido. La fenomenología como método, no es auxiliar ni complementaria, sino una vía directa para tener acceso al modo en que la existencia misma se presenta ante la conciencia y se comprende. Podemos entonces cerrar este último capítulo afirmando que el problema de la triangularidad se nos muestra como algo que siempre había estado en la estructura ontológica del Dasein, y es el uso de la fenomenología en su doble vertiente Husserliana y Heideg geriana la que nos permite verla en acción, desde la cotidianidad media del Dasein hasta la aprehensión de su ser más propio. Esto nos permite 76 constatar que el método fenomenológico Husserliano y Heideggeriano, lejos de estar separados y enemistados, tienen grandes oportunidades de complementarse para dejarnos profundizar en la condición humana de formas cada vez más dinámicas.
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Torres Puerta, D. F. (2025). La relación de triangularidad entre lo auténtico, lo inauténtico y la decisión en la obra Ser y tiempo de Martin Heidegger